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Chile en primera persona: «Al mirarnos en la calle sabíamos que podíamos cambiar la historia»

Tras la aprobación del plebiscito que permite cambiar la constitución, conversamos con Cristina Cortés Reveco, una joven chilena que nos cuenta en primera persona cómo se vivió la jornada de ayer.

Un día histórico. Las calles fueron tomadas por el pueblo chileno que salió, una vez más, a poner la cara y el pecho frente a una situación de desigualdad y autoritarismo. 30 años igual, 30 años lo mismo. Sin embargo, los pueblos que salen a luchar por sus derechos para cambiar la historia, tarde o temprano, tienen recompensa.

Para conocer y entender lo que significa el plebiscito que permite pensar en una nueva constitución que elimine todo rastro de pinochetismo, conversamos con Cristina Cortés Reveco. Una mirada joven, militante y con sentido político, docente hace cinco años. Aunque toda introducción quede corta para hablar de su emoción, el país vecino vivió uno de los días más importantes de su historia. Luche, luche y que se escuche.

Con la resaca de un día ajetreado, desde el trabajo, Cristina comienza su relato. «La jornada de ayer fue emocionante de principio a fin. A mí me tocó ser vocal de mesa y estaba entre nerviosa y ansiosa, así como cuando vas a una final de fútbol. Salí temprano a la calle, a eso de las 7:15 am. y pude percibir la esperanza de la gente, la alegría, ese nervio emocionado, al mirarnos en la calle sabíamos que podíamos cambiar la historia. Los días previos era lo mismo, todos con esperanza de aprobar una nueva constitución que nos represente como país, como pueblo unido que somos. Todos, todas y todes teníamos ganas de borrar una historia que nos pesaba y no nos dejaba avanzar como sociedad».

Cambiar la historia de Chile
Cristina después de oficiar como vocal de mesa.

¿Qué significa para el pueblo chileno la aprobación del plebiscito?

Para mí significa cambiar una historia injusta y dolorosa. Las personas que se vieron beneficiadas con la dictadura militar son la minoría, la mayoría de las personas de este país sufrieron y bastante. Nosotros crecimos con ese rencor, ya que fue tan grande el dolor que se traspasó de generación en generación. Al volver a la «democracia» lo hicimos con las mismas leyes del dictador, maquillándolas de vez cuando por diversos lados políticos (considerando que la población aún estaba «dormida»). Hoy, tenemos la oportunidad de comenzar de nuevo, escribiendo leyes que nos permitan vivir de una forma digna y dejando atrás ese legado tan oscuro que tenemos en nuestra historia.

¿Qué representa, para vos, desandar al pinochetismo?

Para mí significa muchas cosas que al recordarlas me emociono. Soy de la generación denominada «pingüina», esa que en el año 2006 los secundarios se tomaron la mayoría de los colegios de Chile para exigir mejoras en la educación. En 2011 esa generación ya estaba en la universidad, yo ya estudiando pedagogía en Ed. Básica, y salió nuevamente a la calle. Se denominó «movimiento estudiantil», ya que se unieron secundarios y universitarios. Fue un año hermoso, con marchas que eran carnavales, lienzos, todos los jóvenes unidos. Pero no, nos escucharon. Finalmente, esa generación se tituló, sin cambios en las reformas educacionales, y salieron a trabajar, a ser profesionales de Chile. Entonces, se encontró con un alto nivel de estrés laboral, bajos sueldos, sin acceso a vivienda publica porque somos clase media.

Plaza de la Dignidad, Chile. Foto: Eduardo Urzua

Es muy difícil conseguir una casa propia que sea digna para vivir. Esto y muchísimas cosas más, hicieron que las generaciones se unieran y pidieran lo justo. Una de las cosas que pedíamos era el cambio de constitución para que existan mejoras a la educación, salud y vivienda que es lo que más necesitamos en este momento.

Para toda la gente representa un triunfo, una victoria, un acercamiento a la dignidad que tanto esperamos. La verdad es que necesitamos y/o queremos políticos que les guste su trabajo más allá de las ganancias que éste te genere. Necesitamos gente que trabaje por el bienestar social, personas con vocación de servicio de verdad. Siento que es tan necesario, de hecho se habla tan bien de países que saben hacer política social sin imposiciones dictatoriales. En fin, sólo tengo esperanza que mi país mejore y que todos estemos bien.

 

 

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1 comentario
  1. creaciOnes! dice

    Maestra! <3

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