Macri: «La credibilidad de la palabra presidencial debe ser cuidada como un tesoro»

El ex presidente de Argentina, Mauricio Macri, publicó una carta en la que discute ciertos dichos de Alberto Fernández. Pese al mal trago que dejó su gobierno, con criterio escribió: "el valor de la palabra presidencial". En El Numeral repasamos el valor que le dio a la suya.

A través de sus redes oficiales, el expresidente Mauricio Macri publicó una carta titulada «el valor de la palabra presidencial». En ella, hace referencia a un diálogo telefónico que mantuvo el 19 de marzo, un día antes de comenzar el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio.

«Es falsa la versión que el Presidente ha dado sobre nuestra conversación. De ninguna manera dije las cosas que ha relatado en estos días», advirtió Macri. Y continuó: «Es cierto que hablé con el presidente Fernández el 19 de marzo, antes del anuncio del aislamiento social y obligatorio. Lo llamé yo, para ponerme a su disposición y mostrarle mi apoyo en un momento de decisiones difíciles para el país y para todo el mundo».

El expresidente se puso a disposición y partió a Francia. Su disponibilidad fue mínima, casi inexistente. Ahora, ya desde Suiza, explicó qué hay que hacer como mandatario: «quiero recordarle al Presidente que nada es más importante para un dirigente político –y sobre todo para un presidente– que su palabra. La credibilidad de la palabra presidencial debe ser cuidada como un tesoro».

El valor de la palabra presidencial

Si bien es cierto que hay muchas promesas de campaña difíciles de cumplir, el saliente presidente no es el mejor ejemplo para explicar cómo sacar adelante un país. Más allá de cuestiones ideológicas, decidimos repasar cómo fue el valor de la palabra presidencial entre 2015 y 2019.

Entre los tópicos que podemos recorrer, vamos desde la pobreza hasta los jardines que se iban a construir en su gestión. Repasemos algunos de ellos:

Reducción de pobreza

«Hay una cantidad enorme de argentinos que no la está pasando bien, les decimos que estamos trabajando todos los días para ir a pobreza cero”, sostuvo en septiembre de 2016 ya siendo Jefe de Estado. Sin embargo, los números no dejaron de ascender. Según el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, comenzó su gestión con el 29% y lo concluyó con el 38%. Lo que implica que 1 de cada 3 argentinos o argentinas no logra cubrir sus necesidades.

En la misma línea, se encuentra el índice de indigencia que ascendió de 6,3 % en 2016 a 7,7% para 2019.

La inflación en 1 dígito

Otra promesa rota. De la mano de la pobreza, otra cifra que no dejó de ascender fue la de la inflación. Para 2018, Argentina alcanzó el 47,6%. Una cifra que no se registraba desde 1991.

De hecho, cuando el macrismo llegó al gobierno en 2015, Argentina era considerada el país con mejor salario mínimo de la región. Para entonces, era de 600 dólares, muy por encima del resto.

Para octubre de 2019 y en medio de una crisis económica, Macri debió responder aumentando el dólar. De esta manera, concluyó su gestión con una salario mínimo que rozaba los 290 dólares. De ser el país con un ingreso básico ejemplar a pasar a un tacaño sexto lugar, detrás de Chile, Uruguay, Ecuador, Paraguay, Bolivia y El Salvador.

“Yo me comprometo a construir los 3 mil jardines de infantes que faltan”

Otra promesa, hastiada. En el debate presidencial de 2015 con Daniel Scioli, Macri sostuvo que construiría 3 mil jardines. Luego, la promesa se transformó en 10 mil aulas. Finalmente, según los datos del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, se construyeron 2.080 aulas. ¿Cuántos jardines serán? Algo así como 742.

 “Nuestro compromiso es que dentro de cuatro años el 100% de los chicos de 3 años vaya a la escuela. Vamos a extender la escolaridad obligatoria para que todos los chicos de 3 y 4 años asistan a la escuela. Vamos a construir más de 3 mil salas y jardines en todo el país”. Casi.

Bonus: la obligatoriedad de la sala de 3 años nunca fue tratada en el Senado. Sí, hubo un proyecto de ley enviado por el Ejecutivo y la Cámara de Diputados la aprobó en 2016. No alcanzó. De hecho, la escolaridad obligatoria a partir de los 4 años ya existía desde el 2014, durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

«En mi gobierno no van a pagar impuesto a la ganancia»

Según un informe de Chequeado, la cantidad de personas que empezaron a pagar este impuessto ascendió. En 2015, alcanzaba a un total de 1,2 millones de personas y para 2019, ese número casi duplicó: 2,2 millones de trabajadores y trabajadoras comenzaron a pagarlo.

Sin embargo, según se estima la reacaudación en términos reales cayó. Para 2019, todos los y las trabajadoras que cobren mensualmente una cifra superior al $38.300 -cifra estimada para un soltero- debían pagarlo.

Tras perder en las PASO y reconocer «el recorte de gastos», lanzó un paquete de medidas. Tarde, sí. Insuficiente, también. Allí advirtió que se aumentaría un 20% el mínimo no imponible.

 

Puede fallar, hay que aprender a reconocer los propios para marcar tan de cerca los del resto, ¿no?

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