La historia de Liliana Varoni, sobreviviente trans asesinada en una esquina de Burzaco

"La Chaqueña" era trabajadora sexual y estaba a días de cumplir 65 años cuando un hombre la golpeó y tiró a un pozo en Camino de Cintura. "De la calle no se la podía sacar porque ella decía que iba a morir en una esquina, prostituyéndose. Lo llevaba en la sangre y era feliz", relata su sobrina en diálogo con el medio.

Liliana tenía 64 años cuando murió tras ser brutalmente golpeada, el lunes 3 de julio a la mañana, por un hombre que iba en bicicleta por la ruta. Luego de atacarla con ladrillos, la tiró a un pozo. Pese a los reiterados llamados de los vecinos, la ambulancia y la policía tardaron más de media hora en llegar al lugar y la mujer murió producto de las heridas recibidas.

Liliana Varoni fue víctima de un crimen de odio mientras se encontraba en estado de prostitución en la ruta. La compañera fue víctima no solo de violencia social, sino también del abandono por parte del sistema de salud. Nadie la ayudó, ni la asistió mientras que estaba caída en un pozo luego de los golpes recibidos. Seguimos exigiendo una ley de reparación histórica, cada día que pasa sin la concreción de esta ley seguimos perdiendo compañeras”, comunicaron desde el colectivo travesti trans “Las Históricas Argentinas” tras conocer el travesticidio.

Laly Elizabeth Vargas, es una mujer trans de 50 años y es sobrina de “La Chaqueña”, quien vino a vivir a Buenos Aires desde sus 18 años. En diálogo con el medio, relata la dura historia de su tía, víctima de un ataque transodiante en plena vía pública.

“Yo a mi tía la tengo al lado mío desde que nací. Mi mamá la trajo a los 18 años a vivir con ella. Acompañamos todo el proceso de mi tía, desde el servicio militar obligatorio hasta su proceso de hormonización. Vivió con nosotres hasta los 25 años, cuando logró independizarse. Trabajó en comercios, supermercados y en el correo, hasta que decidió dejar esa vida que a ella no le gustaba y empezó a ejercer la prostitución. El ambiente de la noche en la calle es hostil, sobre todo si le sumas violencia de género por parte de su pareja, hacinación y degradación”, explica. 

“Aproximadamente hace 20 años, ella sufrió un ACV por lo que tuvo que intervenirse quirúrgicamente en un hospital. Su recuperación la transitó en casa, hasta que logramos construir su departamento con todo lo necesario e indispensable de una vivienda”, agrega. 

Sin embargo, según relata su sobrina, a pesar de cobrar una pensión, Liliana era feliz ejerciendo el trabajo sexual y no había manera de sacarla de su esquina.

“Ella decía que ella iba a morir en una esquina, prostituyéndose, lo llevaba en la sangre y era feliz”

LALY VARGAS, SOBRINA

“Ella todas las mañanas se maquillaba, peinaba, disfrutaba de verse bien y estar vestida a la moda para salir a trabajar, primero en la rotonda del vapor de Burzaco por la mañana y después en la esquina de Pasco y Donato Álvarez dos o tres días a la tarde. De la calle no se la podía sacar porque ella decía que ella iba a morir en una esquina, prostituyéndose, lo llevaba en la sangre y era feliz”, comparte.

Además, relata que era sumamente querida por su entorno, los vecinos la saludaban con cariño cada vez que se la cruzaban y sus familiares la consideraban una persona muy amorosa.

Liliana Varoni en su juventud. Archivo fotográfico brindado por su familia.

El travesticidio de Liliana, La Chaqueña

Su sobrina se enteró del ataque por una publicación que hizo una vecina de Burzaco con imágenes y videos del hecho, quien siempre pasaba por la esquina donde trabajaba Liliana mientras llevaba a su hijo a la escuela. Una amiga en común entre Laly y la mujer, logró que se puedan contactar y que finalmente esta última declare en la causa que investiga el crimen.

Fue un crimen de odio porque no fue un cliente, una expareja o alguien a quien no quería prestarle un servicio. Fue un odiante que le partió ladrillazos en la cabeza. Cuando mi tía llegó al hospital ya había perdido mucha masa encefálica y no le pudieron salvarle la vida”, sostiene. 

“Cuando hablamos de crimen de odio, no sólo se trata del odio que puede tener un individuo. Sino, de un odio colectivo que siembra en la cabeza de muchas personas la idea de atacar a alguien que no conocen. El miedo a lo desconocido y la falta de empatía hacen que hoy estemos acá”, destaca.

Actualmente, su familia aguarda la entrega del cuerpo para poder despedirse dignamente y comenzar a reclamar justicia por La Chaqueña. La causa la lleva la UFI N°3 de Lomas de Zamora y sobre el atacante hay filmaciones y testimonios pero falta identificar su domicilio y encontrarlo.

“Hay un par de compañeras que trabajan a la noche, y que se van a acercar a ver videos, fotos, para ver si pueden tratar de reconocer y dar con el paradero de él. Por suerte hay un montón de compañeras que colaborando y todo suma”, concluye. 

“Necesitamos que se aplique la carátula de homicidio con el agravante de crimen de odio o travesticidio”

“Vamos a exigir justicia por Liliana porque claramente fue víctima de un travesticidio. Era recurrente que el asesino camine por la zona con una cuchilla molestando al resto de las compañera trans en situación de prostitución”, sostiene en diálogo con El Numeral, Paulo Kyriakos, director de Diversidad del Municipio de Quilmes.

“Ella era super tranquila, amorosa. Había tenido una ACV y una operación de cerebro. No tenían colocada la placa de titanio que era necesaria por el no acceso a poder comprarla, a raíz de las vulneraciones históricas que la comunidad trans sufre. Entonces, claramente que le hayan partido un ladrillo en la cabeza a una persona que ya había tenido una ACV y una operación era letal”, agrega.

“Entendemos que entre hoy y mañana se va a realizar la autopsia para que nos entreguen los restos y a partir de ahí hacer el velatorio y el entierro. La semana que viene seguramente marchemos por Liliana para visibilizar este caso aún más. Lo que nos queda por ahora es observar al Poder Judicial para que realmente cumpla con lo establecido y se aplique la carátula de homicidio con el agravante de crimen de odio o travesticidio, que por ahora no sucede”, concluye.

La importancia de sancionar la Ley de Reparación Histórica para las sobrevivientes

Quienes integran el colectivo travesti y trans que tienen más de 40 años, como Liliana, son sobrevivientes, ya que la esperanza de vida no supera los 35 años. Por esto, y por todas la violencia institucional y policial sufrida, aquellas víctimas del cis-tema merecen una reparación histórica.

Semanas atrás, el 24 de mayo de este año, más de 2 mil personas participaron de la Primera Marcha Plurinacional por una Ley de Reparación Histórica. Una convocatoria histórica para el colectivo ya que la movilización estuvo integrada por más de 90 organizaciones de diversas provincias que viajaron para decir presente.

 

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“Exigimos acompañamiento y garantía de no repetición para el genocidio que seguimos viviendo. El estado sigue siendo responsable”, sostuvieron desde Las Históricas Argentina.

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