Carnaval toda la vida

El Carnaval tiene más de 5.000 años de historia. Hoy les contamos como nació una de las celebraciones más importantes del mundo.

La celebración del Carnaval nació hace más de 5.000 años. Fue cambiando a lo largo del tiempo, pero hay cosas que no dejó de lado. Los colores, la música, los disfraces y máscaras siguen ahí, firmes. Hoy viajemos en el tiempo con la imaginación para conocer la historia de esta fiesta.

Por qué se festeja en febrero

El carnaval está ligado a la religión católica por las fechas en las que se celebra. Esta fiesta está unida a la cuaresma que es el período de 40 días desde el «miércoles de ceniza» hasta el «domingo de resurrección», cuya fecha varía según el año. Pero ¿Por qué este período se llama cuaresma? El nombre fue puesto en homenaje a los 40 días que según la historia católica ayunó Jesús en el desierto. Así, plantearon este momento para que sea de «ayuno y penitencia».

Pero este festejo no nació de una idea de la Iglesia. Tiene su origen muchos años antes de que la religión católica exista.

Las teorías sobre su origen

Existen varias teorías sobre el origen de esta fiesta. Para las civilizaciones de la antigüedad los cambios de estación traían la necesidad de hacer ritos que ahuyentaran el mal. Así, en las dos principales civilizaciones de la historia antigua es donde vamos a encontrar las 2 teorías sobre el origen del carnaval.

En la antigua Grecia, se celebraba durante febrero el festival «Dionisia» para honrar a Dionisio, que era el dios del vino y la fertilidad.

Y tiempo después los romanos también adoptaron esta tradición y honraron a Saturno, que era su dios de la agricultura y la cosecha con las fiestas «Saturnalias«. Y así se vivían estos festivales que duraban días en los que había mucha bebida, comida y música.

Y cuando el Imperio Romano adoptó el cristianismo no quiso que sus festividades desaparezcan. Entonces la Iglesia tuvo una idea: decidió darle a los festivales paganos significados cristianos. Saturnalia y Brumalia se convirtieron en Navidad y los festivales de primavera se convirtieron en Pascua. 

¿Por qué era tan importante el carnaval? El carnaval se celebraba días antes de la cuaresma. La cuaresma eran 40 días muy estrictos en relación a muchas cosas: no se podían comer ni carne, ni huevos ni derivados de la leche. Los martes y los viernes el ayuno era estricto. No había ningún tipo de festejos. No se oficiaban casamientos ni bautismos.

La cuaresma era según la Iglesia un tiempo de penitencia y reflexión. Por eso era tan importante que antes de eso la gente pudiera tener días de festejo, celebración y libertad para poder llevar mejor las restricciones que iban a venir después.

El significado de la fiesta

La palabra carnaval proviene del latín “carnem levare”, que significa “quitar la carne”, que hace referencia a los rigores de la cuaresma.

Mucho se escribió sobre el simbolismo del carnaval, pero una de las teorías que más merece ser destacada es la que escribió el historiador y filósofo del lenguaje ruso Mijail Bajtín. Bajtín explicó en sus escritos que el carnaval tenía una función social muy importante y que no era solo una celebración más.

Además, expresó que el carnaval era una forma concreta de vida que se experimentaba durante los días que duraba la fiesta. Explicó que durante este tiempo todo está permitido.

Asimismo, sucede algo que es muy importante: el humor y la risa cobran importancia y los conflictos por las diferencias de clases pierden poder. Durante ese tiempo muchas de las reglas impuestas por la sociedad se rompen. Y en los años iniciales de la celebración se hacían sátiras de las figuras públicas, la Iglesia y los representantes del poder. Así se construye un mundo que corre paralelo al «oficial».

Las máscaras

Las máscaras y los disfraces tienen un gran significado para la fiesta del carnaval. Estas representan las virtudes y los vicios de los seres humanos. De hecho la palabra disfraz viene de la palabra «freza» que significa «huella«, y la partícula negativa «dis» que significa «borrar«. Así la palabra disfraz quiere decir: “Borrar las huellas”.

Los disfraces son una de las partes más importantes de esta fiesta porque permiten ocultar la identidad de cada uno. De esta forma las clases sociales comenzaron a mezclarse para estas festividades. Ricos y pobres sin distinción. A ello se suma que se utilizaron y utilizan para representar sátiras y burlas. Para reírse y burlarse del orden establecido, tanto civil como religioso.

Y así, todos los años miles de personas usaron y usan esta transformación como «válvula de escape» para dejar salir sus más escondidos deseos y fantasías. La idea es cambiar la máscara que llevamos puesta todo el año por una que sea más acorde con nosotros mismos.

Las celebraciones a lo largo del mundo

Hoy en día el carnaval se celebra en más de 50 países del mundo. Cada país y ciudad tiene su propio estilo en las tradiciones y celebraciones del carnaval.

Argentina

Foto: Facundo Diez

En Argentina el carnaval se celebra de distintas maneras de acuerdo a la región geográfica cultural.

En la región del noroeste andina, en la zona de Jujuy y Salta las celebraciones de carnaval mantienen algunas tradiciones que pertenecen a la civilización andina prehispánica. Los momentos como el desentierro y el entierro del diablo de carnaval son los más importantes.

En la región mesopotámica, limítrofe con Brasil y Uruguay, las celebraciones son muy parecidas a las del carnaval brasileño, aunque con elementos de la cultura rioplatense como el candombe.

Brasil

Foto: Fernando Frazão/Agência Brasil

El carnaval de Brasil es uno de los más famosos del mundo. Sus colores y sus bailes lo hacen único. Millones de personas van todos los años a participar de esta fiesta en la que participan las escuelas de samba más importantes de la ciudad de Río de Janeiro. Así, el carnaval se convierte en un desfile donde todas las escuelas de samba muestran lo aprendido durante el año y luchan por ser coronadas como la mejor del Carnaval.

Venecia

Foto: Massimo Telò

Es el más antiguo y famoso de Europa y tiene una estética que lo hace muy distinto al resto. Trajes bordados, mascaras decoradas con miles de detalles y un gran espectáculo lo hacen único. Vivir el carnaval de Venecia es casi como viajar en el tiempo a la época barroca.

Durante esos días la plaza de San Marcos se convierte en el corazón del evento y en ella se celebran los actos más importantes.

No importa el lugar del mundo, el carnaval siempre es fiesta. Porque como dijo Bajtín: «El carnaval es la segunda vida del pueblo, basada en el principio de la risa. Es su vida festiva».

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