La fiscal pidió suspender el juicio al “Pity” Álvarez

El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados no se encuentra en condiciones de afrontar un juicio porque sufre depresión y "trastorno cognitivo mayor".

Este jueves un fiscal dictaminó que Cristian «Pity» Álvarez no está en condiciones de atravesar el juicio que debía comenzar el próximo miércoles. Se lo acusa del homicidio de un vecino del barrio Samoré de Villa Lugano.

«Esta Fiscalía considera que el acusado carece de las posibilidades indispensables y necesarias para el ejercicio de su derecho de resistencia a la acusación y el proceso no puede avanzar hacia la realización del debate oral y público sin avasallarlo», argumentó la fiscal Sandra Abraldes.

Además, se precisó que Álvarez presenta «un cuadro de trastorno depresivo, con intensa anhedonia y apatía» y que su capacidad para pensar «se halla dañada».

Por su parte, el fiscal también requirió que se le ordene al Cuerpo Médico Forense que evalúe cada seis meses al imputado. El objetivo es retomar el juicio más adelante.

Según detallaron fuentes judiciales en diálogo con la agencia de noticias Télam, si el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 29 puede suspender definitivamente el juicio al demostrarse que el exlíder de Intoxicados padece «un cuadro de deterioro psico orgánico compatible con un trastorno cognitivo mayor».

El hecho que protagonizó Pity Álvarez

El Pity supo cantar: «Se hace el canchero porque tiene fierro y porque tiene fierro no tiene cerebro». Vislumbrando un futuro incierto, quedó enredado en una disputa que termino con tiros y un muerto.

El excantante de Viejas Locas e Intoxicados está acusado de asesinar a su vecino, Cristina Díaz (36). Ocurrió el 12 de julio de 2018 frente al acceso a la Torre 12 B del barrio Samoré, en Villa Lugano.

«Lo maté porque era él o yo. Y creo que cualquier animal haría lo mismo», declaró Pity Álvarez.

Según la acusación, el Pity se acercó a Cristian Maximiliano Díaz, conocido del barrio, y comenzaron una conversación que terminó en discusión. Acusaciones cruzadas, derivaron en los primeros empujones. Según informa Telam, en ese momento Álvarez sacó una pistola calibre 25 y le disparó en la cara. Después lo remató con otros tres balazos.

Cuando partió de la escena del crimen, le dio el arma a otra persona y le pidió que la tire por una alcantarilla. Y continuó hasta «Pinar de Rocha». Permaneció prófugo hasta el otro día que se entregó en la comisaría 52. Sus últimas declaraciones fueron: «Lo maté porque era él o yo. Y creo que cualquier animal haría lo mismo».

 

Con información de Télam
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