(13-05-2026 El Numeral) La elección tuvo además un dato político y simbólico de enorme peso: después de 22 años al frente del sindicato, Roberto Baradel deja la conducción provincial del gremio y se abre un proceso de renovación interna dentro de una de las organizaciones sindicales más influyentes del país. Ahora, el desafío es de la flamante Secretaria General, María Laura Torre
La victoria de la Celeste-Violeta no solo ratifica la continuidad de un modelo sindical ligado a la defensa de la escuela pública y las paritarias docentes, sino también la legitimidad construida durante décadas de conflicto con distintos gobiernos nacionales y provinciales. En un contexto marcado por el ajuste sobre la educación pública, la caída del poder adquisitivo y la tensión permanente con las políticas del gobierno de Javier Milei, el oficialismo sindical logró sostener un fuerte respaldo territorial, en medio de su renovación.
En Avellaneda, Melisa Graziano y Luis Caraballo, Secretaria General y Adjunto respectivamente, se alzaron con el 70% de los votos. La expectativa esta puesta en la renovación generacional que se viene dando dentro del gremio docente. Graziano es una dirigenta gremial ligada en su juventud a la reconocida fundadora del SUTEBA Avellaneda y el Mov. Mayo, Hilda Cabrera, fallecida en 2021, dejando un legado imborrable en la lucha de lxs docentes de la región.
La salida de Baradel de la conducción provincial marca el cierre de una etapa central en la historia reciente del sindicalismo docente argentino. Referente indiscutido de las luchas educativas de las últimas décadas, su figura quedó asociada tanto a las grandes movilizaciones docentes como a las disputas más duras contra los intentos de ajuste sobre la educación pública.
Durante su conducción, SUTEBA atravesó conflictos salariales históricos, paros provinciales de alto impacto y momentos de fuerte confrontación política, especialmente durante los gobiernos de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal. También consolidó una estructura sindical con fuerte presencia territorial y articulación con la CTERA.
Con el resultado de este miércoles, la Celeste-Violeta retiene el control del gremio, pero inicia una transición inevitable: sostener la representación de miles de docentes en una etapa económica y política cada vez más compleja, ya sin Baradel al frente de la conducción cotidiana.