Es Tuyo, del Barrio, de Todes

Patriarcado y familias con hijos con discapacidad

Cuando un integrante de la familia tiene alguna condición discapacitante, se dan diferentes situaciones ¿La estructura patriarcal se refuerza o queda el hogar monomaternal?

En la sociedad actual las familias tienen un patriarcado arraigado. Pero en los hogares con miembros con discapacidad esta estructura se refuerza. Las tareas de cuidado pesan exclusivamente en la madre, eso la obliga a quedar excluida del ámbito laboral, relegando su desarrollo, profundizando aún más las brechas hegemónicas. Por lo que festejo conocer hermosas excepciones. 

La mujer pasa a conducir el tratamiento necesario para una discapacidad, su transitar, su burocracia y su angustia. El agotamiento físico y mental recae sobre una sola persona, que por imposición cultural en general es la madre, donde el padre es un mero proveedor y no una persona que se involucra. No se compromete, a veces ni observa y en muchos casos cuestiona. 

Lamentablemente, el tratamiento de un niño con discapacidad no conlleva al éxito, como lo conocemos, sino que sirve para llenarlo de herramientas, soportes y lo que necesite según su diagnóstico. Se busca compensar su vida para esta sociedad poco inclusiva en la que vivimos. 

Cuando contamos con las herramientas y profesionales a través de una obra social o recursos económicos, es más fácil. Pero ¿cómo lo viven las familias que no cuentan con esa posibilidad? ¿Cómo hace una mamá que depende de su esposo económicamente y que no se involucra? O peor aún, ¿cómo hace una mamá que se encuentra sola en el cuidado de su hijo o hija con esta condición y en la mayoría de los casos sin recursos económicos? 

El peso es muy grande. Cuando se tienen los recursos y actores necesarios, una puede llevar de manera más amena la falta de compromiso y decisiones, o la crítica constante. Cuando no se cuenta con terapias y tratamientos la realidad es diferente. En este contexto, los hijos quedan desprotegidos con una mamá que se dedica exclusivamente a paliar el exceso de sobrecarga que implica sostener a un hijo con discapacidad, desde el plano emocional al Terapéutico.

Hogar monomaternal y políticas públicas necesarias

Como consecuencia de esto, en muchos casos se llega a familias separadas, con la madre como único sostén. Se feminiza la pobreza y el poder económico termina traduciéndose muchas veces en violencia.

Las políticas públicas deben amparar a la que cuida, se compromete, acompaña, asume,dirige, aprende, enseña, registra, interpreta, levanta, acuesta, al que lo necesita. Y su intervención no debe limitarse a una prestación soporte con profesionales de cartilla, sino a verdaderos especialistas en paliar la situación y que empujen su empoderamiento real. Pero también se debe apuntar a la búsqueda del equilibrio monetario. porque ya es suficiente con la batalla diaria.

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