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El falso Síndrome de Alienación Parental

Alejandro Fantino planteó en su programa la utilización del Síndrome de Alienación Parental como un término habilitado en contextos de judicialización. Las organizaciones de la salud lo discuten, no tiene una base científica y la OMS lo desconoce. ¿Por qué se utiliza?

Desinforman. Construyen un sinfín de razones para usar un término que no está reconocido por la Organización Mundial de Salud ni por Asociación Americana de Psiquiatría. No tiene respaldo científico y la construcción de la enfermedad se disfraza de oposiciones. ¿Cómo nació el Síndrome de Alienación Parental? ¿Qué hay detrás de su uso para revincular a progenitores?

El creador fue el psiquiatra Richard Gardner. El término era utilizado como respuesta para la desviculación tras un proceso de divorcio o separación. ¿Las madres le llenaban la cabeza a sus hijas e hijos? ¿Cuál es el trasfondo de un trastorno mental que no es reconocido?

El marco teórico de este falso síndrome aglutina solo  a dos autores: su creador, Richard Garner, y Ralph Underwager. Ambos con antecedentes de pedofilia y bajo premisas violentas, incestuosas y abusivas: los padres deberían iniciar sexualmente a sus hijos e hijas.

El término se utiliza normalmente en casos judicializados. El distanciamiento que se plantea en estos términos tienden a ser por antecedentes de violencia o denuncias por abuso sexual. En el marco de una separación, se construye la idea de que -en la mayoría de los casos- la progenitora conviviente inventa cosas que los niños terminan repitiendo, como si fueran un envase vacío. El síndrome, en estos términos, descree de las infancias que acusan situaciones de violencia.

Organizaciones feministas, psiquiatras y psicólogos manifestaron su preocupación frente al recurrente uso del SAP, un término que se construye en torno a un prejuicio patriarcal. Niega un trasfondo mucho más complejo: ¿Por qué los niños o niñas no quieren vincularse con sus progenitores?

Irresponsabilidad comunicacional y desinformación

El término volvió a escucharse en el programa de Alejandro Fantino en América. Se acuñó para referirse a los casos donde padres o madres no pueden ver a los niños y niñas porque su «progenitor conviviente apela a la mentira».

El SAP no existe. Utilizarlo sin un marco psicológico o psiquiátrico implica una falta de responsabilidad comunicacional y legítima discursivamente que los niños y niñas sean sujetos de derechos.

Fantino leyó: «el padre o madre separado le llena la cabeza a la criatura. Se alerta sobre este recurso de denuncias falsas, sobre todos los mas chiquititos».

La confusión es peligrosa. Las situaciones que se dan en un marco social, de prácticas que se reproducen -como alejar sin un sustento lógico a hijos de uno de sus progenitores o familiares- no responden a un síndrome. No se debe patologizar, ni utilizar un término para referirse a otras situaciones. No es meritorio plantear seudoteorías, es irresponsabilidad. 

1 comentario
  1. María dice

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