Una tormenta que todo lo transforma

El 34º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans y No Binaries que se llevó a cabo en La Plata fue el más masivo de la historia. Las elecciones del 27 de octubre ayudaron a profundizar el debate sobre qué país queremos construir.

“Siempre que voy al encuentro vuelvo distinta” dice una joven de veintipico, acarreando el bolso debajo de un cielo lleno de nubes oscuras, que parece a punto de explotar. Por las calles de La Plata, miles de mujeres se juntan en escuelas y clubes cuando cae la tarde del sábado.

Algunas se bancaron la lluvia que cayó violentamente hasta pasadas las tres de la tarde y fueron a los talleres empapadas, pero con obstinación. Se había suspendido el acto de apertura por el mal clima, pero no el Encuentro. La posibilidad de debatir y conocerse entre miles de mujeres, de intercambiar experiencias y analizar estrategias, seguía totalmente intacta.

Este año, las elecciones fueron  protagonistas en los debates. No hubo comisión en que no se discutiera sobre las medidas que había que exigirle al gobierno que comenzará el 10 de diciembre, mas allá de quien sea el ganador el 27 de octubre. En todos los espacios, las conclusiones estuvieron relacionadas con la necesidad de ocupar los espacios para poder disputar el poder y el sentido.

No alcanza solamente con la paridad, si la pobreza tiene cara de mujer. No es suficiente con que haya más mujeres tomando cargos importantes si  continúa el acoso laboral y dejan afuera el colectivo trans. No se termina con la  violencia en los espacios políticos simplemente corriendo a los abusadores, si las decisiones se siguen tomando entre amigos varones. Tampoco sirve si los legisladores que asumen aprueban el aborto sin Ministerio de salud y sin la Educación Sexual Integral en las escuelas.

El domingo hubo aquelarres en toda la ciudad.

Alrededor de muchos escenarios y micrófonos, mujeres y disidencias armaron espectáculos y festivales antes de que comenzara la gran marcha. Muchos cánticos y bailes, glitter y gibré. Si bien había mucho viento y estaba nublado, las ganas le ganaron a las complicaciones del tiempo. La ciudad estaba llena, en todas las esquinas, había pibxs sentadxs en las calles, charlando, tomando mate, compartiendo una birra.

Las discusiones no se agotaron en las ochenta y siente comisiones, cada lugar de la ciudad fue un espacio de debate.

La marea comenzó a marchas y a ocupar las avenidas principales de La Plata cuando comenzó a caer el sol. Miles de banderas, con distintos colores y consignas acompañaron los gritos que atravesaron las calles. El frío no impidió que lxs cuerpxs saltaran, danzaran y se expusieran. Porque la lucha feminista también es eso, poner el lomo. El cuerpo es la primer trinchera de discusión y de disputa contra el patriarcado, que nos hace sentirnos menos por no encajar en el molde perfecto que estructuró siempre para nosotrxs.

El encuentro más masivo de Mujeres, Lesbianas, Trans y no binaries dejó a las vistas que necesitamos y queremos discutir políticas públicas, leyes, espacios. Que cada vez haya más participación no es casualidad, es causalidad: el cambio cultural que ha generado el feminismo llegó para profundizarse, ya no nos alcanza que simplemente venga para quedarse. Poco nos importan los debates que se dan en la televisión, cuando las discusiones que se vienen dando de este enorme colectivo se ganaron en las calles. Y vendrán más disputas y movilizaciones que nos encuentren hermanadxs y unidxs para batallar en contra de lo establecido. Empecemos a prepararnos para eso, nos vemos en San Luis.

 

 

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