La desigualdad social es cada vez más grande con el plan de Milei

Según un informe del INDEC, sólo el 10% de los argentinos que tienen los ingresos más altos pudieron mejorar sus condiciones de vida. El resto no llega a cubrir el valor de una canasta básica total.

La desigualdad social y la pobreza se aceleraron de manera brutal luego de la devaluación aplicada por el ministro de economía, Luis Caputo, bajo las órdenes de Javier Milei, aplaudidas por el FMI, tal es así que el 90% de la población con algún tipo de ingresos no llega a cubrir el valor de una canasta básica total. “Las medidas van a ser dolorosas para los argentinos”, advirtió Javier Milei. Hoy, todo el gobierno de La Libertad Avanza se encuentra en plena ejecución de un programa sistemático de miseria planificada, donde el aumento del hambre y la pobreza forman parte de su plataforma.


En profundidad

La administración de Javier Milei heredó uno de los niveles de desempleo más bajos de los últimos años. Pero el trabajo, o mejor dicho las condiciones laborales actuales, ya no dignifica como en otros períodos históricos.

Según señaló el INDEC, dentro de los hogares aumentó la cantidad de personas con algún tipo de ingreso. Así y todo, entre el cuarto trimestre del año pasado y el mismo período del 2023, la pobreza creció en cuatro puntos porcentuales. Casi 2 millones de personas pasaron a ser considerados pobres. La indigencia, además, incorporó en tan solo doce meses, 3 millones de personas más.

La pobreza e indigencia se miden en el país por ingresos. En diciembre, el salario real de los trabajadores y trabajadoras se derrumbó un 18% y frente a una Argentina con uno de los niveles de desempleo más bajos de los últimos años, Javier Milei no tuvo piedad para avanzar con su plan de miseria planificada.

El grueso del deterioro que se observa en los informes del INDEC se explica por las medidas de Caputo. Es cierto que algunos indicadores ya mostraban un deterioro interanual, había una crisis de ingresos expresada en la caída real de salarios, jubilaciones y transferencias sociales. Pero en diciembre, la licuación fue abrupta.

A fines del año pasado, los ingresos totales familiares del 80% de los hogares del país no superaban los 578.000 pesos. Por entonces, la Canasta Básica Total para un núcleo familiar de cuatro personas estaba valorizada en los 495.000. En términos individuales, solo el 10% de los argentinos con ingresos más alto mejoró sus condiciones de vida. Si en octubre del año pasado, la caída real de los salarios había sido del 1,5%, en diciembre Javier Milei apretó el gatillo con una destrucción de los ingresos reales en torno al 18%. El plan de miseria planificada convirtió en privativo el derecho humano de la alimentación.

 

Con información de El Destape
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