Es Tuyo, del Barrio, de Todes

El Estado invirtió un promedio de $8.149 por habitante para contrarrestar los efectos de la cuarentena

Según el informe UNDAV, entre los distintos programas sociales se está logrando evitar que entre 2,7 y 4,5 millones de personas caigan en la pobreza o indigencia.

El Gobierno Nacional decidió tomar un rol protagónico en la lucha contra la pandemia del Covid-19. No solo se ha destinado recursos para la ampliación del sistema de salud nacional y los provinciales, sino que también se lanzaron programas para mitigar el impacto negativo en las familias y empresas. Entre los distintos programas del Estado, se destacan el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), sumado a varias líneas de créditos blandos para empresas y trabajadores, exenciones y prolongaciones impositivas de todo tipo y congelamiento y control de tarifas y precios de consumo.

Según estimaciones del Ministerio de Economía, entre los distintos programas sociales de transferencias directas a las familias de menores ingresos, se está logrando evitar que entre 2,7 y 4,5 millones de personas caigan en la pobreza y/o indigencia -de manera transitoria- producto de la pandemia. Además, con la incorporación del IFE, se pasó de cubrir al 61% del decíl más pobre (el 10% de menores ingresos) del país a una cobertura del 89%.

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Cabe destacar el esfuerzo monetario que viene realizando el Estado desde la ANSES en materia de: Bonos extraordinarios para jubilados, pensionados y beneficiarios de AUH y AUE; el Seguro de Desempleo; la Tarjeta Alimentar; y los dos grandes programas lanzados para enfrentar la cuarentena: El IFE y el ATP.

La totalidad de los programas suman un total de 356.606 millones de pesos corrientes en los primeros 6 meses del año 2020, lo que equivale al 1,7% del PBI actual.

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El alcance a nivel nacional por todo el territorio argentino también es de destacar. El IFE llegó a todos los rincones del país. Si se desagrega por población de cada provincia, como se observa en el mapa, el IFE llegó más a las provincias más rezagadas y que tienen mayores índices de pobreza y desigualdad, y menores recursos provinciales. Esto marca la desigualdad federal que hay en el país, puesto que estas provincias son las que contienen menor empleo formal, por lo cual correlaciona bastante con el mayor acceso de su población al IFE.

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Leé el informe completo aquí.

Fuente: Observatorio de Políticas Públicas UNDAV

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